viernes, febrero 26

¿Feliz?

Recuerdo aquel día en que te hablé... Esa vez que me di cuenta de que sentía algo de mí aparte de blasfemias, cataratas de tristeza y dolor, ardor en el alma y ganas de salir en mi cuerpo; recuerdo que ese día, fui feliz. Fui feliz, muy feliz, pero no podía sentir nada, era la misma niñata nula, en automático diario y vivaz... vivaz por el automático me llevó a ver la vida como la misma mierda de todos los días: Gente con rencores contra ti, falsas amistades, corazones rotos, uñas moradas del frío... Incluso abrazos falsos y monotonía interna sin juicio.
Ese día, experimenté algo nuevo, algo que no era capaz de... De ver, de sentir. Recordé también que fuiste tú quien me sacó del hoyo profundo y negro del cual yo habitaba, sin siquiera conocerle su fondo. Ese fondo fue quedando atrás, descubrí una persona llena de amor para dar, pero ese amor que daba no lo valoraban... ¿Vale la pena vivir siendo la opción de alguien?... Pareciera que los dos fuésemos la opción... Esa opción que no tiene validez... Que ni siquiera es la última. Fuimos sogas el uno del otro, volvimos a caer, volvimos a tener ese brazo en el pozo, esa luz que iluminó la vida...

Pronto te convertiste en el oxígeno de mi alma, no soportaba saber que estabas de tal manera que me fuese imposible ayudarte, de la forma en que me hubiera gustado podido ayudar era imposible... La verdad, me dolía mi alma, eras yo, yo era tu y el sentimiento nunca se vio en el aire; ya te lo dije, disimular un sentimiento es muy fácil... Pero mira, las cosas deberían ser como deben ser... Siento que te quiero algo, que destruyo algo y no es justo. Mi sentimiento no debería importar.

Luego de una noche en la que tu y yo hablamos con el corazón casi en la mano del otro, y de dos canciones realmente hermosas, te dije, no todo, pero te dije muchísimas cosas... Te quiero.
No quiero saber que fui yo parte de lo que destruyó tu pasado y algo que sigue siendo, no quiero, tampoco, ser alguien que te defraude, soy una mentira y así me quedo, tampoco quiero caer, caer en pedazos al suelo derritiéndome por cosas que nunca debieron cambiar, cosas que nunca debieron ocurrir.

No, no te amo. El 'te amo' fue brutalmente prostituido a lo largo del año pasado y sigue siendo una expresión de hipocrecía, nadie ama, nadie ama realmente. Se ama realmente cuando das la vida por el otro, como Romeo y Julieta, como Jack y Rose...
Contar cuántas lágrimas resbalan sobre tu mejilla me hace sentir una incompetencia, impaciencia, impotencia hacia todo, porque sin ti... sin ti no soy nada. No, no debería decirlo, pero ya es muy tarde. Eres el oxígeno de mi alma, mi agua diaria, mi.... Mi todo.

Te quiero

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