domingo, septiembre 11

It wasn't only the Twin Towers but the Pentagon

Debería excusarme, he tratado de escribir constantemente que tengo alrededor de seis borradores y ninguno ha dado la talla para publicarse; también me excuso por no pasar a sus blogs y comentarles, cada vez me consume más la universidad. Pero hoy es un día diferente.

¿Qué hace el ambiente para que la gente haga cosas malas? ¿Qué es malo si para ellos es bueno? ¿Qué es bueno para que a ellos les parezca malo? ¿Por qué hacemos estereotipos? Claramente no todos los musulmanes son mal
os o tienen una mente retorcida como Bin Laden y sus secuaces.

Aunque no vengo a hablar de ellos, puedo decir que por parte de América, los musulmanes son unos cobardes y salvajes; pero por parte de los musulmanes, los americanos son unos idiotas idolatrados por el poder y la arrogancia. En fin. Choque cultural, gente.

Recuerdo este día hace diez años. Estaba en segundo de primaria recibiendo clase de matemáticas y ya iban a ser las nueve para salir a comer algo y sentí algo en mi pecho, algo así como una corazonada y fue patético que lo asocié con taquicardia ese día. Recuerdo haber pasado un día mal, con ocho años y estando deprimida no era buen signo. Llegué a casa y mi abuela tenía la cara de estar incómoda, mi padre no había llegado pero cuando lo hizo, me contó todo y yo solo me puse a llorar. Mi tío trabajaba en Manhattan a unas cuantas manzanas de las Torres Gemelas.
Llamamos a las agencias y tomamos el primer
vuelo a New York en cual no recuerdo a qué hora fue, sólo recuerdo haberme quedado dormida las seis horas del vuelo y las dos horas antes del vuelo en el aeropuerto de mi ciudad. Al llegar a New York, la ciudad se veía caótica, los empleados del J. F. Kennedy se veían devastados al igual que los usuarios. Era algo que no es explicable pero tampoco alcanzo a recordar tanto. El taxi que cogimos a Queens tenía olor a resentimiento, ira y dolor, pues el señor que conducía no podía creer tales falacias de la humanidad. Al llegar a Queens a la casa de mi tío, nos recibieron con los brazos abiertos y con los ojos hechos agua con sal, no sabían nada de su amigo Carl. Sí, mi tío pudo salir de Manhattan por la evacuación y no le pasó nada, gracias Cosmos; pero Carl no se sabía...

Luego de un intenso día, supimos que Carl se encontraba en un hospital con heridas no tan graves aunque inconsciente. Lo visitamos y en la tarde del sábado despertó con un fuerte dolor de cabeza por lo que lo dejamos descansar. Al menos Carl estaba consiente aunque con heridas no muy agradables... Fue un sobreviviente.

Nos devolvimos el lunes en las horas de la tarde a mi país con un suspiro de descanso porque a mi tío no le pasó nada. Fuimos los únicos que fuimos a visitarlos, linda familia la que tengo.


Hoy le concedo esta entrada a todas las víctimas del 9/11, a esas más de 3mil personas que murieron insignificantemente por un ataque terrorista -quién sabe- o por una estrategia de gobierno -quién sabe-, pero no me importa eso, más de 3000 personas murieron, más de 3500 hijos perdieron a sus padres, más de 2700 perdieron a sus hijos, hijas, esposas, esposos y familiares, más de 3000 personas murieron porque el hombre quiere poder.
Y las personas del Pentágono que también tuvieron el ataque casi a la misma hora...





Never forget, we will always remember.