jueves, junio 9

C'est un impression...

¡Cuidado!
Viene detrás tuyo, como ventisca que atrapa el océano de cuando en vez para formar molinos.
Huyes de el, despavorida, corriendo, tratando de que no te alcance.
Te duele la garganta, empiezas a sentir el sabor a metal y sangre de ella.
Empiezas a sentir el aire frío que corre por tu faringe.
El sudor empieza a ser frío por tu frente y tu espalda.
Tus pies dan pasos largos, pero en cada uno, el músculo de tus pantorrillas se contrae demasiado.
Te duelen tus muslos, tus brazos siguen moviéndose mientras corres.
Era elegir lo fácil y lo correcto.

Ella optó por el camino correcto, por eso corría.
Corría de sus pensamientos, de sus desgracias y alegrías.
Corría de sus sentimientos, de su belleza y de su valor.
Corría de todo aquello que le llenara la vista de recuerdos.
Ella soñaba despierta, agonizaba en pesadillas durmientes.
No contaba más que con un recuerdo difícil de borrar.
'¿Borrar?' -decía ella. 'Yo nunca quise que pasara tal cosa' -se repetía.
Siendo así que decidió tomarse las píldoras del olvido...
Olvidó todo.
Olvidó hasta su nombre y en dónde vivía.
Se mudó y empezó una nueva vida.
Empezó desde ceros, no conocía a nadie y a los que casi recordaba, también decidió borrarlos.
Mató cualquier sentimiento, recuerdo, escrito y palabra que sintió o dijo alguna vez.
Mató el tiempo. Mató sus esfuerzos. Mató toda clase de experiencia que tenía.
Era alguien nueva, mujer nueva.

Al poco tiempo, empezó a recordar algunos detalles.
Pequeños, pero profundos.
Se empezó a llenar de dudas, ambiciones y nostalgia.
La nostalgia se la estaba comiendo.
Sentía su pequeño corazón destrozarse y no sabía por qué.
Empezó a buscar respuestas, algo que le hiciera recordar.
Buscó lo que buscaba: en el último cajón de los recuerdos que no sabía que tenía.
'¿Qué es esto?' -se preguntó -'Esto lo recuerdo...'.
Y entre tantos desvaríos, pesadillas guardadas, candelabros con velas gastadas y demás,
encontró un envase.
Muy parecido al de unas píldoras. La etiqueta decía 'Píldora del olvido'.
Luego recordó todo... Qué ironía, verdad?

Cayó en un pozo sin fondo por varios días y se dio cuenta de que, por más que quisiera olvidar, nunca conseguiría hacerlo del todo
Probablemente siga en el pozo, como puede que no.
Chica terca, no debiste buscar en ese cajón de recuerdos.

4 comentarios:

Paula et Chocolat. dijo...

Me encantan los textos así, con frases cortas y con cierta rima.
Nunca antes te había visto por mi blog :) Ha sido un placer encontrarte.
¡Un beso!

UnaChicaMás dijo...

Qué linda entrada! Me encanto, siempre me siento muy identificada con lo que escribís! Un beso enorme :)

Meel dijo...

Me encanta lo que escribiste en esta y en las demás entradas! tenés una forma muy particular que no vi en prácticamente ningún blog. Ni hablar de lo hermoso que lo tenés, realmente te felicito.

Y sin dudas te sigo, :)

http://believe-meel.blogspot.com/

! ✿ T U M E E N C A N T A S dijo...

Gracias por visitarme!

Te sigo =)