lunes, mayo 30

Quiero volver a escribir.



Quiero volver a ser quien era antes.
Tengo una idea pero no la quiero plasmar.
De pronto tengo miedo, terror.
Ser esa chiquilla inocente que daba todo por todos.
Pero no es así.
Quiero volver a sentir ese aire que necesitaba diario de...
Necesito tener el aire de vida que me expanda mis pulmones.
Los pulmones podían respirar.
Siento un hoyo gigante en mi pecho.
Presiento que lo rellené con la bolita equivocada y quedó chica.
Creo que el clavo no sacó al clavo.
Hoy me hice daño como nunca lo había hecho.
Supongo que el ratico, terminó siento un 'ratico', no duró nada.
Tampoco sé qué esperar de mañana con todo.
Siento que hice mal pero no me siento mal.
Siento que no debí hacerlo pero lo hice.
No me siento sucia, pero mi mente puede que sí.
No siento culpa, sin embargo lo disfruté.
Pero más que cualquier cosa, todo el día estuve pensando.
Pensar. Memorizar. Innovar. Crear. Dibujar.
Callar. Recordar. Admirar. Odiar. Llorar.
Reír. Callar. Recrear. Detallar. Observar. Remontar.

El hielo cada vez se derretía más.
No hubo tal punto crítico que cuando se rompió o se separó.
No quise nada.
Te dejé, te olvidé, te enterré.
Dejé atrás todos y cada uno de los recuerdos, sentimientos y verdades calladas.
Verdades que me callaban el cuerpo pero no el alma.
Mi alma no es más que un alma en pena.
Pena de no saber lo que quiero.
O querer lo que no puedo tener.
O tener lo que nunca admiré.
O admirar lo que nunca justifiqué.
Y justificarme a mi no tiene cara de presentación.

De vez en cuando miré el pasado y sus cosas bellas.
Sí, mi pasado tuvo cosas buenas, pero ninguna tenía tal alto calibre.
"Dicen que duele el corazón, pero a mi me duele todo el cuerpo".
No hay nada malo de volver al pasado.
Lo malo es volverlo a enterrar.
Enterrarlo de la misma forma que se enterró la otra vez.
Y esta vez se fue por la tangente.
Ya los libros no me dicen qué es aquello que busco.
Los recitales me hablan de carisma.
Las tertulias me hablan de opiniones.
C'est très compliqué.
La vida no es justa.
¿Pero por qué debería ser justa?
Para todos hay justicia, al vez que para otros no y viceversa.
La nieve es blanca y la lluvia no tiene color.
La nieve en fría, la lluvia tiene diferentes temperaturas.
La nieve es agua condensada, el agua es líquida, gaseosa o sólida.
La lluvia es nostálgica.
Noches de nostalgia que me vinieron a la cabeza.
Como espuma que se va regando del chocolate: inesperado y toca apagar el fuego.
Si no apago el fuego, se pierde el chocolate.
Y la vida debe ser dulce.
¿Qué pasa si yo repugno el dulce?
Nada. Eres amargada.
¿Amargada?
Sí, no tienes vida, tu alma está en pena, no tienes deseos de nada.
Vivir bajo una rutina deprimente y solitaria.
Jugar a que somos chicos viviendo una fantasía.
Jugar a que nada importa.
Jugar a que somos un policía y un ladrón.
Que yo soy policía, tu ladrón.
Que siempre te llevo preso pero terminas siendo libre.
Libre de todo pecado, maldad o delito.
Cometiste el delito de...
Dejamos atrás el lado de lo serio, lo complicado y lo racional.
Empezamos a jugar.
Yo te seguí la cuerda.
Terminé apresándote para siempre, que en realidad fueron cinco minutos.
Ese siempre fue el cielo.
Pero lo recordaba.
No más era que tocara mis labios.
Yo poder saborearle el alma y recordar el sabor que tenía el otro.
El otro fue demasiado patético como para entenderlo.
Patético pero profundo.
Profundo como el mar que llegué a ver algunas de sus profundidades.
Profundidades, aquellas que me acogieron como si me hubieran esperado.
Luego recordé sus ojos.
Ojos verdes, canos y penetrantes.
¿Quién era al?
Nadie. No es nadie. Nadie para mí.
Y luego recordé los ojos marrones, negros.
¿De quién?
De él.
¿Quién es el?
Un recuerdo.


2 comentarios:

fiore dijo...

cuando se quiere, siempre se extraña

Natalia dijo...

Me gusta la entradaa.. Me visitas tambien?http://naaatiiii.blogspot.com