jueves, febrero 23

Felicidad gracias a un externo

Felicidad. Yo conozco la sensación pero pocas veces la experimento. Es difícil lidiar con ella por el simple hecho de que algo se caiga y dañe el momento de euforia. Tengo semanas de no sentirme 'feliz' o por lo menos contenta; soy de piedra... lo único que mueve mi mundo y lo deja patas arriba se llama Emma, una chihuahua color blanco que amo con mi vida entera más que a nadie en el mundo (sí, más que a nadie). Pues bien, la chiquilla tuvo un cachorrito el pasado martes y aunque no lo reconoció porque fue por cesárea, ahora no se separa de el. Es un amor hermoso entre dos criaturas tan hermosamente pequeñas y han sabido mover mi mundo... he ido a la luna y he vuelto.

Es extraño volver a sentir la sensación -valga la redundancia- que describí antes, pero me siento muy muy feliz; por el simple hecho de ver cómo la Madre Naturaleza actúa en cómo los reflejos innatos del cachorrito al succionar y el instinto maternal de Emma al ser madre por primera vez, me hacen ver que el mundo tiene detalles hermosos y presumibles, que son más allá de algo 'normal' en un ambiente, que nosotros los humanos no somos tan hermosos... Sin embargo, yo estoy acá para darle amor a ese cachorro y seguir dándole mi vida a Emma. El cachorro es un luchador, al cuidarlo yo, quiso sobrevivir sin la mamá siengo yo la mamá sustituta.

Les dejo esta foto, cuando apenas Emma reconoció a su cachorrito, ocurrió ayer en la madrugada.
















No conservaré al cachorro y lo venderé en unas semanas, cuando ya se desprenda de la madre... Si hay algún interesado, puede contactarme por mail manzana.bonita@gmail.com y le responderé lo más pronto que pueda, puesto que tengo que cuidar al cachorro y a la mamá por su cirugía. Hago envíos nacionales (Colombia) e internacionales. Un abrazo a todos.

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